ADICCIONES, FARMACODEPENDENCIA Y DROGADICCION
En adicciones todo esfuerzo genera un cambio y cada cambio necesita uno o más participantes.
ADICCIONES Y REINSERCION SOCIAL.
UNA POLITICA PÚBLICA PENDIENTE

 
 
Dr. Lino Díaz-Barriga Salgado

Introducción

El contenido de este artículo contiene definiciones, conceptos, y observaciones obtenidas de investigaciones, publicaciones oficiales de organismos de salud y de la literatura científica y social en materia de adicciones. Muchos conceptos pueden ser aplicables a diversos ámbitos de estudio en los que confluyen puntos de interés común con el tema de adicciones, denotando con ello, la compleja dinámica de la patología adictiva.

En nuestro país y durante más de cuatro décadas, la atención de personas con problemas adictivos ha privilegiado un enfoque individual postergando la actividad grupal. El contenido de los programas de prevención y tratamiento no se ha evaluado a profundidad, de manera que prácticamente permanece estático. Este  impasse en la investigación, permite identificar la urgente necesidad de promover investigaciones sistemáticas en nuestro país sobre adherencia al tratamiento; patología física y mental asociada a este trastorno, e investigaciones de orden psicosocial tendientes a identificar las condiciones sociales que inciden en la génesis del trastorno y en los componentes que promueven la exclusión social en los órdenes regional y nacional.

Desarrollo

El concepto reinserción social requiere ser estudiado y analizado para ampliar nuestro conocimiento y enriquecer los programas existentes. Una pregunta que emerge de inmediato se refiere al término de reinserción; ¿Qué quiere decir? ¿Se trata de volver a insertar un sujeto o un grupo social? Si así fuese, primero tuvo  que haber quedado suelto, sin el soporte correspondiente y en consecuencia, a este acto de desprendimiento, se le denomina exclusión social.

Así entendida, la exclusión social antecede cualquier acción o intento para poner en marcha los bien intencionados programas de reinserción social.

A principio de los años 50, se empieza a mencionar la reinserción como un derecho humanitario para ciertos grupos sociales como delincuentes, minorías étnicas, alcohólicos, drogadictos, enfermos mentales, sujetos con capacidades diferentes y familias con múltiples problemas psicosociales.
 
Se atribuye a Rene Lenoir haber acuñado el término de exclusión social, sin embargo, solo existe un punto en que están de acuerdo todos los investigadores “la imposibilidad de definir la exclusión con un solo criterio”. Exclusión es un proceso social con normas rígidas, límites difusos, punitivo para algunos cuando se transgreden las reglas, ambivalente con otros y en ocasiones indiferente, pero  tiene una  amplia repercusión en la vida cotidiana de un sujeto “común”.
 
La exclusión social se define generalmente como un conjunto de mecanismos de ruptura tanto en el plano simbólico (estigma social y atributos negativos), como en el plano de disolución de diferentes vínculos sociales. Se ejemplifica por familias desintegradas, personas con carencias de vivienda, espacio físico reducido, sin cobertura de salud, bajo nivel educativo, escasas habilidades para acceder a un empleo formal.


El concepto de exclusión social se caracteriza por tres componentes:
 
- Económico: escasez de recursos en relación con empleo inestable o falta de empleo y en consecuencia, insuficiencia crónica o repetitiva de recursos.
 
- Desconocimiento. No hacer uso efectivo de los derechos sociales, derechos        civiles y derechos políticos por ignorancia.
 
- Relaciones Sociales. Desestructuración social y psicológica engendrada en las familias y grupos sociales por los dos componentes enunciados con anterioridad.
 
La exclusión más severa se identifica por insuficiencia de ingresos, pero el grado extremo, al que denominaré precariedad, es el más difícil de definir y quizá se exprese mejor con la frase de pobreza extrema. En el contexto económico representa la fragilidad más visible del ser humano; no es mensurable, y si el concepto de precariedad pudiera ser definido no siendo mensurable, entonces el de exclusión social y económica encuentra en la pobreza extrema, el referente más cercano para ampliar nuestro campo de visión y reflexionar sobre las causas y dificultades que matizan esta condición.
 
En suma, la exclusión social se entiende por lo tanto como una especie de expulsión en sí misma, y generalmente se estudia en interacción con los  componentes enunciados con anterioridad. A la inversa, reinserción social es un proceso de trabajo y acompañamiento profesional que promueve la búsqueda y ubicación del adicto en el contexto social.

Conviene asentar, que la exclusión social, entendida solo por los componentes enunciados con anterioridad, plantea un cuestionamiento inmediato: ¿Qué pasa entonces con las personas dependientes a sustancias, que tienen un nivel educativo promedio o mayor al promedio?. La escasez económica no tiene cabida en este contexto, la ignoracncia estaría circunscrita al desconocimiento del daño ocasionado por las drogas, y en este caso, los criterios de exclusión no aplican para este y otros grupos poco depauperados.

¿Cómo describimos entonces la exclusión social y las técnicas de reinserción en materia de adicciones?. Esta pregunta aún queda pendiente, en tanto que no se formulen planteamientos y criterios específicos que a su vez, permitan elaborar una política pública específica que sea abarcativa y no se entienda en función de pobreza e ignorancia. Pienso que la exclusión social aplica para todos los niveles económicos en cuestión de Salud Mental. 
 
Definición de Reinserción Social.
 
Es una etapa que muchos investigadores consideran fundamental para desarrollar o consolidar las habilidades adquiridas en el proceso de tratamiento y rehabilitación. El objetivo fundamental consiste en alcanzar un mayor nivel de autonomía antes de que el sujeto se regrese a su comunidad de origen.
 
Si el proceso incluye como requisito la abstinencia del consumo de drogas, entonces conviene analizar la interdependencia entre abstinencia y autonomía.   Autonomía no necesariamente es sinónimo de abstinencia, tal como se evidencia en los casos de “curación” donde se mantiene la abstinencia, pero no la independencia de personas o de un grupo particular.
 
En el proceso de reinserción se presentan momentos de avance y de retroceso: desintoxicase, abstenerse de consumir sustancias y concluir con un tratamiento ambulatorio o residencial, no garantiza que la mejoría sea definitiva. 
 
Si aceptamos que la adicción es un trastorno crónico sujeto a recaídas, aceptamos también la posibilidad de una recaída, en tanto que es un componente en la evolución y curso de la enfermedad, y del proceso de tratamiento y rehabilitación.  
 
La reinserción constituye un desafío de gran envergadura. Se trata de una renovación consigo mismo, con quienes lo rodean, con el mundo laboral y con su comunidad. Es una confrontación con Otra Realidad en el orden simbólico y promueve, en muchos casos, la emergencia de dificultades en el contexto social.
 
Población Objetivo. 

 
  • Personas con problemas por uso nocivo de de alcohol o de otras drogas.
  • Personas que cursan con un trastorno adictivo a drogas ilícitas.
  • Personas que reciben tratamiento farmacológico de sustitución (clínicas de metadona).
  • Personas que están a punto de concluir o que ya terminaron un  tratamiento.
 
La reinserción social en casos de dependencia a sustancias va más allá de una simple etapa de transición, de trabajo, de mantenimiento de logros alcanzados o  de prevención de recaídas. Es un trabajo conjunto, corresponsable, debe considerar la vulnerabilidad de las personas, adaptar el proceso a su singularidad y sustentarse en los recursos disponibles.
 
La capacidad de una persona para decidir, resolver problemas, organizar y administrar su tiempo y recursos, se evalúa y reafirma de manera constante a lo largo de todo el proceso. Así pues, la reinserción social se ha erigido como el componente estratégico más relevante de un tratamiento y rehabilitación exitosos.
 
Conclusión.
 
Este artículo pretende promover una re-visión y una lectura actualizada sobre el concepto reintegración o reinserción social en materia de adicciones. Pretende mostrar la necesidad de observar y reflexionar con un sentido crítico acerca de  programas que solo dan cuenta numérica de sus logros, dejando de lado la calidad e impacto de los servicios otorgados. Pretende fomentar un cambio de postura para observar y analizar la compleja dinámica del consumo de drogas en nuestro país y de las dificultades inherentes a este grave problema de Salud Pública.

BIBLIOGRAFÍA
 

 
  1. Acker, C.J. Stigma or Legitimation?  A Historical Examination of The Social Potentials Of Addiction Disease Models. Journal of Psychoactive Drugs. 1993, Vol. 25 Nr. 3:193-205.
  2.  Agence de la Santé et Des Services Sociaux de Lanaudière. Orientations on Toxicomanie. Reinsertion Sociale. 2007.
  3.  Bergeret, J. Toxicomanie et Personalité. Presses Universitaires de France. 1996
  4.  Comité permanent de Lutte à la Toxicomanie. La Reinsertion Sociale. 2002
  5.  Díaz-Barriga S. L. Alternativas de Rehabilitación en Salud Mental.    http://www.drogadicción.infored.mx
  6. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction. Clasifications of Drug Treatment and Social Reintegration. 2002
  7.  Foucault, M. Vigilar y Castigar. Nacimiento de la Prisión. Siglo XXI Editores, SA de CV. México. 1996.
  8.  Goffman, E. Estigma. La identidad Deteriorada. Amorrortu Editoress. BsAs, Argentina. 1993.
  9.  Silver, Hillary. The process of social exclusion: The dynamics of an evolving concept. United Kingdom: CPRC Working Paper 95, Brown University. 2007
  10.  Paugam,  S. y Clemencon, M: L´’exclusion: l’etat des savoirs. Collection textes á l’appui. La Découverte. Paris 1996.
  11.  Solé-Puig, J.R. Terapia Antidroga. Salvat Editores. Barcelona, España. 1989
  12. United Nations. Office On Drugs and Crime. Drug Abuse Treatment and Rehabilitation. A Practical Planning And Implementation Guide. 2003.
  13.  Washton, M. A. Psychotherapy And Substance Abuse. The Guildford Press. New York, NY. 1995. Chapter III on Special Populations. 375-394
  14.  Weinberg, A. et Ruano-Borbalan, J.C. Comprendre l’exclusión. Sciences Humaines, 28, 12-15. 1993.

Agregar un comentario

Tu nombre o Ingresar

Tu dirección de correo (no se mostrará)

Mensaje *

© 2019 ADICCIONES, FARMACODEPENDENCIA Y DROGADICCION