ADICCIONES, FARMACODEPENDENCIA Y DROGADICCION
En adicciones todo esfuerzo genera un cambio y cada cambio necesita uno o más participantes.

FARMACODEPENDENCIA, ADICCIONES Y SALUD PUBLICA

 
DR. LINO DIAZ BARRIGA SALGADO
          

                                                          

La salud de una persona no es ajena a la de otros miembros del grupo humano al que pertenece, aún cuando no presente cambios fisiológicos que denoten manifestaciones clínicas de una enfermedad. Siendo el hombre un ser gregario por naturaleza, es imprescindible la convivencia con otras personas para optimizar el desarrollo de sus potencialidades; de aquí la importancia de considerar la salud como un patrimonio del grupo al que pertenece el individuo, y no como un objeto de propiedad exclusiva de cada uno de sus miembros.
 
La OMS ha propuesto una definición de salud aceptada en todos los ámbitos científicos, aunque incluye en su conceptualización componentes difícilmente alcanzables, aún para países con grandes recursos económicos para promover la salud. Esta definición refiere que "la salud es un estado de completo bienestar biológico, psicológico y social", pero al igual que sucede con muchas otras definiciones, vemos que más bien intenta ofrecer una solución ideal a situaciones y hechos cotidianos que requieren de una aproximación particular más acorde con el individuo y con la comunidad en la que se desarrolla.
 
Un individuo "sano", es aquél que muestra una armonía física, mental y social con su ambiente, incluyendo las variaciones que puedan presentarse en cada uno de sus componentes y de tal forma que puede contribuír al bienestar individual y colectivo. Se trata entonces de un estado orgánico de equilibrio entre el medio interno y externo del sujeto, estado que toma en cuenta las diferencias biológicas y genéticas entre los sujetos, las diferencias en la vida anímica y las diferencias en sus condiciones de vida.
 
Por esto mismo, la salud es un estado muy variable que debe ser constantemente protegido y fomentado. El factor más importante para lograrlo, radica en el nivel de vida y calidad del ambiente en que vivimos, conjuntamente con el conocimiento que tengamos en relación a los riesgos del ambiente (nivel de educación para la salud) y nuestro comportamiento o actitudes en relación a la salud.
 
Existen definiciones de salud en relación a la actividad y a la capacidad de trabajo productivo. Pero la salud no es solo capacidad para el trabajo y la producción. La salud es una finalidad en sí misma, peo no tiene sentido si no conduce al bienestar y a cierta alegría de vivir en sociedad.
 
Las concepciones de salud y enfermedad, implican un complejo conjunto de nociones en las que se integran la biología, la fisiología, la psicología, la ecología, la sociología y las dimensiones económicas cuando se considera la productividad. En todo caso, las nociones de salud enfermedad se expresan y se controlan siempre en relación a la interdependencia del individuo con la sociedad y su ambiente total.
 
La definición tradicional de enfermedad, entendida como ausencia de salud, tampoco tiene hoy validez debido a la existencia de grados de enfermedad que impiden su percepción por el enfermo y en consecuencia su diagnóstico por un profesional de la salud.
 
La enfermedad es un estado de desequilibrio ecológico en el funcionamiento del organismo vivo. La enfermedad no tiene sentido sino en función del hombre tomado como una unidad biológica, psicológica y social. La atención exclusiva de la etiología orgánica es considerada como insuficiente; en este sentido, la enfermedad podría definirse como "un desequilibrio biológico ecológico, o como una falla de los mecanismos de adaptación del organismo y una falta de reacción a los estímulos exteriores a los que está expuesto.   
 
SALUD PUBLICA
 
La Salud Pública como disciplina científica, demanda la formulación de enfoques, conceptos, e instrumentos, que aseguren el desarrollo integral y equilibrado de los diversos componentes que condicionan o determinan la salud.
 
La Salud Pública es la ciencia y el arte de:
 
- Impedir las Enfermedades
- Prolongar la Vida
- Fomentar la Salud y la Eficiencia.
 
 
Mediante:
 
El esfuerzo organizado de la sociedad,
 
Para:
 
- Sanear el Medio Ambiente
- Controlar las Enfermedades
- Realizar Acciones de Educación para la Salud
- Organizar Servicios de Atención Médica
- Desarrollar Mecanismos de Participación Social para Conservar la    Salud.
 
                       (Winslow)
 
 
Esta definición incluye por lo tanto, "La organización de personal e instalaciones para proporcionar servicios preventivos, de tratamiento y rehabilitación física, mental y social".
 
Para que estos planteamientos puedan ser llevados a la práctica, implica que se realicen actividades de :
 
1. Prevención Específica de enfermedades, Incapacidades y Muertes.
 
2. Acciones Relacionadas con la Atención Médica que incluyen:
   A) Diagnóstico Temprano
   B) Tratamiento Oportuno
   C) Enseñanza y Capacitación de Personal.
 
3. Actividades de Análisis y Recolección de Información sobre el      Proceso Salud-Enfermedad.
 
4. Actividades de Investigación:
   A) Científica
   B) Técnica
   C) Administrativa

 
(Hanlon)

 
Desde un punto de vista multidisciplinario de investigación, la Salud Pública aplica el conocimiento de las ciencias biológicas, sociales y de la conducta, al estudio de los fenómenos de la salud en poblaciones, por medio de:
 
- Estudios Epidemiológicos de las Condiciones de Salud
- Estudios de la Respuesta Social Organizada a través de los Sistemas de Atención.
 
Para conciliar todos los componentes enunciados hasta el momento, la Salud Pública utiliza lo que denomina Instrumentos de Acción:
 
1. Epidemiología. Es el diagnóstico de salud de una población; a su vez tiene dos componentes:
 
   -Incidencia: Número total de casos nuevos de una enfermedad en una población específica y en un tiempo determinado.
 
   -Prevalencia: Número total de casos de una enfermedad en su conjunto, considerando los casos nuevos y los existentes, en una población y durante un periodo de tiempo determinado.
 
2. Tecnología Biomédica Específica, aplicable en casos específicos:  Acciones de Tratamiento Especializado.
 
3. Programas Formales de Educación para la Salud.
 
4. Administración Adecuada de los Servicios de Salud:
 
   A) Disponibilidad de acceso a los servicios de salud
   B) Infraestructura Operativa
   C) Recursos Humanos
   D) Servicios Administrativos
   E) Asignación Presupuestal, etc.
 
Dentro de este contexto, la Salud Pública plantea como Perspectivas para su Desarrollo las siguientes acciones:
 
 
1. La ampliación y perfeccionamiento de la Orientación Preventiva de la Salud Pública.
 
2. El Perfeccionamiento del Servicio Sanitario-epidemiológico, particularmente mediante una mayor supervisión sanitaria de la protección del ambiente y el aseguramiento de mejores condiciones de bienestar.
 
3. La Ampliación Gradual de la Cobertura de los servicios de Salud  Pública, principalmente de aquéllos orientados a detectar tempranamente y eliminar las causas que favorecen la aparición y transmisión de las enfermedades.
 
4. El aumento de la Calidad de la Atención Médica a través de un  mejor nivel de la profilaxis, diagnóstico y tratamiento.
 
5. Aumento de la calidad y eficiencia de la atención.
 
6. Mejoramiento de los criterios y organización de los niveles de  atención a la población urbana y rural.
 
7. Consolidación y desarrollo de la red regionalizada de instituciones de servicios, asegurando la reproducción y  modernización de las mismas.
 
8. Perfeccionamiento de la educación médica y el desarrollo y capacitación del personal médico y paramédico.
 
9. Ampliación de las investigaciones científicas de los problemas actuales y perspectivas de la medicinay salud pública.
 
En principio se trata aquí, de conocer los avances alcanzados por la salud pública en relación con los rubros mencionados anteriormente; por lo mismo, el estudio no debe referirse tanto a los contenidos enunciados en las diferentes declaraciones o discursos oficiales, sino a los resultados y efectos reales de las acciones de salud.
 
La participación de la salud pública en la protección y mejoramiento de la salud de la población, es un factor de difícil ponderación y mensurabilidad, aún en el caso en que su contenido se reduzca exclusivamente a los servicios de atención para la salud.
 
Para ningún trabajador de la salud es desconocido el hecho de que en países como México, la elevación del nivel de salud de sus habitantes tiene más que ver con los efectos del desarrollo social y económico, que con los resultados directos de los servicios. En estas condiciones resulta difícil aislar y conocer la forma en que estos resultados contribuyen a mejorar la salud.
 
Pero si además se quisiera extender el ámbito de acción de la salud pública a la modificación de las condiciones de trabajo de la población, con base al hecho demostrado de que tienen un papel determinante sobre la salud, la caracterización de las acciones sanitarias resulta aún de mayor dificultad para los fines de planificación del desarrollo.
 
Con el avance de la producción, surgen nuevas relaciones del individuo con el proceso de trabajo que llevan tras de sí, el incremento de la tensión intelectual.
 
A partir de un cierto nivel de crecimiento económico y social, los factores que se refieren a los modos de vida y descanso, van adquiriendo mayor importancia. La intensificación de la producción, urbanización, ritmos acelerados de vida, aumento de las cargas psíquicas y emocionales y la aparición de una serie de agentes engendrados por el desarrollo de algunas ramas de la industria que alteran considerablemente la biosfera, plantean nuevas tareas ante la sociedad y la salud pública.
 
En muchos países, principalmente en América latina, es característica la existencia de múltiples organismos de salud; esta multiplicidad ha obedecido principalmente a las necesidades de responder a demandas de grupos que surgen y se organizan como fuerzas políticas con intereses particulares. La experiencia ha demostrado la dificultad para someter los diferentes intereses y organismos a una finalidad común, así como el desperdicio de esfuerzos y recursos que su existencia implica.
 
La orientación hacia la prevención es la línea general de la salud pública moderna. Se expresa en las acciones socioeconómicas específicas que se encaminan a mejorar las condiciones de vida, trabajo, descanso de los trabajadores y a la protección y saneamiento del ambiente.
 
El objetivo principal de la orientación preventiva consiste en la protección y fortalecimiento de la salud pública de la población, el aumento de la esperanza de vida activa y el incremento de la capacidad para el trabajo a través del diagnóstico precoz y la eliminación de las enfermedades.
 
La participación de las organizaciones sociales y de la población en la solución de las tareas de protección y mejoramiento de la salud de la población, es un factor definitivo en la realización de las actividades preventivo-curativas y el movimiento por la cultura sanitaria.
 
La evolución de los servicios de salud pública en México, ha demostrado reiteradamente que "casi todo lo que nace en los órganos del estado, no cuenta con una activa, suficiente, conciente y organizada participación de los gobernados,  y por ello tiende a corromperse, deformarse, o por lo menos, a quedarse inconclusa". Esta aseveración puede vincularse con los lineamientos planteados en las indicaciones formuladas en la reunión de Alma Ata en Rusia en 1970, donde se planteó la importancia de la participación social para resolver los problemas de salud de una comunidad.

 
DEFINICION DE SALUD Y ENFERMEDAD MENTAL

 
A pesar de los importantes avances tecnológicos, de la relevancia actual de las neurociencias, los nuevos enfoques psicodinámicos y psicoanalíticos, las aportaciones de las ciencias de la conducta y las ciencias sociales, aún no se llega a un acuerdo sobre la definición de los términos de salud y enfermedad mental. La esencia y naturaleza del proceso psíquico normal y de la enfermedad mental, se comprende de manera muy diferente por filósofos, psicólogos, psiquiatras, biólogos y estudiosos de las ciencias sociales; debido quizá, a la confusión que generan ciertas posturas teóricas rígidas cuando tratan de definir la salud mental.
 
Al hablar de salud o enfermedad mental, queda claro que la discusión sobre organogénesis, sociogénesis o psicogénesis, nos lleva a entablar un cuestionamiento arduo y estéril. Tomando en cuenta exclusivamente los criterios organicistas, también nos interesa saber que existen muchos más elementos que participan en lo que se denomina salud mental. Sobre este aspecto es pertinente destacar, que a veces se cae en posturas que pretenden separar lo psíquico de lo somático y lo social. Si aceptamos las consideración de que el individuo - tal como el término lo indica -  es una unidad biopsicosocial, esta unidad debiera entenderse desde un punto de vista integral, como un todo indisociable, donde cualquier modificación que se pretenda introducir, nos proporcionaría solamente una visión parcial del individuo del que se trate.
 
Las principales clasificaciones internacionales de las enfermedades mentales: DSM IV y CIE-10, no incluyen ninguna definición genérica de lo que podría considerarse como ausencia de enfermedad mental.
 
La Organización Mundial de la Salud define a la Salud Mental como un "Proceso sujeto a fluctuaciones debido a los factores biológicos, psicológicos, sociales, axiológicos y ecológicos que capacitan a la persona para satisfacer sus necesidades instintivas, que son potencialmente conflictivas, en armonía con su medio ambiente, también para establecer, mantener e integrar vínculos amorosos, para ejercer el propio liderazgo y para participar activamente en los cambios constructivos de sí mismo y de su entorno físico y social".
 
De acuerdo con un glosario de terminología psiquiátrica, salud mental es "un estado de bienestar emocional en el que la persona es capaz de funcionar confortablemente dentro de su sociedad y en el que sus características y alcances personales le son satisfactorios" (en Freedman y Kaplan). Sin embargo, en la práctica, los profesionales dedicados a este campo utilizan el término "salud mental" en referencia y en última instancia, al tratamiento y rehabilitación de los enfermos mentales.
 
De la Fuente, afirma que "la salud mental de los habitantes de un país no es algo aparte de su salud general. Ambas dependen de condiciones de la sociedad...".
 
La salud mental no es una condición estática, sino que está sujeta a variaciones e influencias de diversa índole; es, al igual que en el caso de la salud física, una manifestación ecológica de la relación individuo-ambiente. El concepto de salud mental implica la capacidad de un individuo para establecer relaciones armoniosas con otros, y para participar en modificaciones de su ambiente, o para contribuir a él de manera significativa.
 
De acuerdo con el DSM III-R un trastorno mental es "un síndrome o un patrón psicológico o conductual clínicamente significativo, que aparece en un indivíduo y se encuentra asociado de forma típica con un síntoma perturbador, deterioro en una o más áreas principales de actividad (incapacidad) o con un riesgo significativamente mayor de padecer dolor, incapacidad, pérdida de libertad o muerte".
 
 
FD COMO PROBLEMA DE SALUD PUBLICA

 
Un sistema efectivo que promueva un abordaje integral en casos de adicciones, implica entre otros aspectos, la ejecución de estudios epidemiológicos, la planeación, organización y funcionamiento de servicios; la existencia y facilidad de acceso a las unidades de atención, la concurrencia multidisciplinaria de recursos especializados en la materia, así como la disponibilidad y puesta en práctica de un conjunto de técnicas terapéuticas que hayan demostrado su pertinencia y efectividad.
 
Los problemas de salud mental en México, incluidas las adicciones, no han sido adecuadamente atendidos por razones que no se limitan a la escasez de recursos ni a la mayor prioridad de otros problemas de salud, sino que están relacionados con la ignorancia, los temores y los prejuicios profundamente arraigados en nuestra cultura. Agravan esta situación las creencias prevalecientes, en su mayoría injustificadas, de que la ciencia médica aún no cuenta con los conocimientos indispensables para prevenir y remediar este tipo de trastornos.
 
Por otra parte se afirma que la forma en que los miembros de un grupo conciben la enfermedad mental puede determinar la manera en que un indivíduo experimente este tipo de problemas, los reconozca y decida buscar ayuda para resolverlos. Lo anterior podría explicar las bajas tasas de demanda y utilización de los servicios contra las adicciones que reportan algunos estudios.
 
Frente a esta situación, se plantea que la información y la educación son los requisitos primordiales para contribuír a un positivo cambio de actitudes, que a su vez genere una mejoría en la atención de la farmacodependencia, gracias a una detección más temprana y a una utilización más adecuada y oportuna de los recursos disponibles.
 
Cualquier programa de educación o campaña de promoción para la salud mental que pretenda ser eficiente, deberá basarse en el conocimiento de las concepciones, creencias y actitudes de la población a la que se dirijan.
 
Las tendencias actuales en materia de adicciones nos instan a prevenir esta enfermedad en vez de tratar simplemente a aquéllas personas ya enfermas. La prevención es la piedra angular del modelo de salud pública y en su forma más simple, deriva del ejemplo de la enfermedad infecciosa, en el que una comprensión exacta de la etiología permite la evitación total de la enfermedad. En la práctica, la prevención de las adicciones es más compleja, por que no existen indicaciones concluyentes en las que se haya identificado un solo agente etiológico. Existen numerosos enfoques preventivos que van más allá del enfoque original de la prevención primaria.
 
La prevención es el objetivo de la salud mental comunitaria. En el clima político actual de contención de costos, la prevención se considera un medio de ahorro. Para el médico que ha llegado a comprender el impacto positivo de los hábitos de alimentación, el ejercicio y la ausencia de estrés en la salud positiva, la prevención viene a significar evitación de la enfermedad. Para el epidemiólogo significa utilizar un estudio de la incidencia de la enfermedad en diversas poblaciones para comprender mejor sus orígenes y tratamiento. Para el plenificador de la salud mental, la prevención implica una atención a las poblaciones, más que al paciente individual que se presenta en la consulta ambulatoria o que ingresa a un hospital.
 
Reconociendo que el trastorno mental representa un enorme problema sanitario (se determina que la prevalencia puntual del trastorno mental diagnosticable en USA es del 15% de la población), es más fácil la prevención que el tratamiento de estos problemas. Al igual que en los trastornos físicos, los esfuerzos dirigidos a la población deben comenzar con el estudio de los huéspedes, los métodos de transmisión y el estrés potencial.
 
Aunque las técnicas epidemiológicas aplicables al trastorno mental son más complejas que las técnicas que condujeron al descubrimiento de la bomba de Broad Street como fuente del cólera, los principios básicos valen tanto para los trastornos físicos como para los trastornos mentales.
 
 
La prevención primaria, aspira a eliminar una enfermedad o trastorno antes de que se produzca; para ello, hay que reconocer la etiología del trastorno. Los ejemplos más efectivos de prevención primaria se dan en el campo de las enfermedades infecciosas, pero como los trastornos mentales no son causados por una insuficiencia o por microorganismos nocivos, en la mayoría de los casos no se ha identificado una causa única, sino que suponen una compleja interacción de factores biológicos y psicososiclaes que persisten en la vida adulta, y el estrés que puede precipitar un trastorno grave. Muchos trastornos mentales son condiciones a largo plazo que afectan pautas conductuales complejas, como las relaciones interpersonales.
 
Tomando en cuenta que en la actualidad la farmacodependencia representa un motivo de preocupación no solamente para las autoridades de salud, sino para todos los sectores de la población en los que repercuten sus efectos, es necesario destacar que ningún sistema sanitario estará completo si no considera y atiende las necesidades globales de salud, incluídas aquéllas que se refieren al campo de las adicciones.
 
Reconociendo que el consumo de drogas representa un problema de salud pública (se determina que la prevalencia puntual del consumo de drogas "alguna vez en la vida" para nuestra población, es de 4.7%), la prevención es la herramienta ideal para contender con esta situación; aspira a eliminar o reducir este trastorno tomando en consideración una compleja interacción de factores biológicos, familiares y psicosociales que inciden en la génesis de esta enfermedad y que a largo plazo afecta varios de sus componentes.
 
La incorporación eficaz de actividades preventivas, especialmente de educación para la salud en materia de farmacodependencia, es en sí misma una actividad de la salud pública; depende de los conocimientos teóricos y de la capacidad del personal encargado de realizarla. La intención educativa primaria en estas actividades está ligada con el objetivo de la salud pública, que consiste en modificar o cambiar hábitos de vida y actitudes en una población determinada, para acceder al desarrollo de capacidades y mejores niveles de salud mental.
 
Dentro del marco de la Historia Natural de la Farmacodependencia, al igual que para otro tipo de padecimientos, se toman en cuenta tres tipos de factores:
 
1. Factores del Agente
 
2. Factores del Huésped
 
3. Factores del Medio Ambiente
 
 
 
Los Factores del Agente, consideran entre otros elementos:
 
- Drogas con acción médica
- Drogas con Acción Médica restringida
- Drogas sin Acción Médica
- Morfina y otros Derivados Opiáceos
- Inhalantes
- Acción que Ejercen sobre el Sistema Nervioso Cental
- Costo
- Disponibilidad en el Mercado

 
Los Factores del Huésped se refieren a:

 
- Edad, principalmente poblaciones de riesgo
- Sexo, fundamentalmente masculino
- Escolaridad
- Nivel Socioeconómico
- Ocupación
- Características de la Personalidad
- Tolerancia a las Drogas
- Estado Fisiológico
- Nivel Cultural

 
Los Factores del Ambiente están representados por:

 
- Situación Geográfica
- Estabilidad Familiar
- Facilidades para el Cuidado de la Salud
- Características del grupo Social que rodea al Individuo
- Tráfico de Drogas
- Sobrecarga de Estímulos Físicos y Emocionales.
 
 
El concepto de prevención primaria aplicable a las adicciones, puede definirse como: "la serie de actividades que si bien evolucionan conjuntamente con los cambios en el conocimiento, la tecnología y los valores sociales, mantiene las metas de reducir la incidencia y prevalencia de este trastorno y de las condiciones asociadas que causan malestar psiológico y pérdida de la función".
 
Dentro de este contexto, la prevención abarca cualquier actividad tendiente a reducir el número de casos que puedan presentarse en una población durante un periodo de tiempo específico.
 
La Prevención Primaria está representada por dos componentes fundamentales: Educación para La Salud; y la Protección Específica.
 
La Educación para la Salud incluye entre otras actividades:
 
- Educación Sanitaria
- Incremento de la Comunicación entre Padres e Hijos
- Vigilancia del Desarrollo de la Personalidad
- Mejoramiento de la Condiciones Culturales
- Mejoramiento de las Condiciones de Vida
- Facilidades para la Recreación
- Utilización de los Medios Masivos de Comunicación
- Exámenes Médicos Periódicos.
 
La Protección Específica comprende actividades como:
 
- Información a Padres y Maestros sobre Farmacodependencia
- Educación Médica y Popular para el Uso Adecuado de Fármacos
- Protección en los Medios de Trabajo
- Estudio de los Fármacos que Salen al Mercado
- Legislar y Evitar la Venta Indiscriminada de Fármacos
- Control del Narcotráfico.
 
Existen muchas estrategias para que la prevención sea efectiva, pero antes de llegar a la acción hay que emprender una investigación sistemática. La tendencia más significativa de los programas preventivos modernos es la intención educativa, que considera al individuo como una entidad físicopsíquica en relación permanente y variable con su mundo circundante. 
 
La puesta en práctica de las actividades que conforman los distintos proyectos preventivos a nivel institucional, y dentro del marco de la Prevención Primaria, pretende incidir en diversos sectores de la comunidad, representados por la población infantil, adolescente y adulta, a través de tres momentos específicos:
 
1. Información

2. Orientación

3. Capacitación
 
Las especificidades de los proyectos que conforman estos tres momentos preventivos, serán tratados como un tema particular en el transcurso del Diplomado.
 
En lo que concierne a la Prevención Secundaria, tema de esta presentación, las intervenciones tienen como objeto, acortar el curso y evolución de las adicciones y de los trastornos asociados a ellas, mediante el Diagnóstico temprano y Tratamiento Oportuno.
 
Las actividades de Diagnóstico Temprano y Tratamiento Oportuno, comprenden el desarrollo de acciones que incluyen:
 
1. La difusión y reconocimiento de los signos iniciales del trastorno.
 
2. La importancia de derivar al paciente a sitios de tratamiento especializado.
 
3. Apoyo familiar y social
 
4. Tratamiento ambulatorio especializado, a través de psicoterapia y tratamiento psicofarmacológico de refuerzo.
 
5. Hospitalización en aquéllos casos en que sea indispensable (desintoxicación y manejo del síndrome de abstinencia).
 
6. Disminución gradual y en periodos prolongados de la droga problema, en los casos en que se evidencie una dependencia física.
 
7. Psicoterapia
 
8. Tratamiento Psicofarmacológico de Refuerzo
 
 
La Limitación de la Incapacidad implica:
 
1. Evitar el Síndrome de Abstinencia
 
2. Evitar Sobredosis
 
3. Evitar la Intoxicación Voluntaria
 
4. Evitar Recaídas
 
5. Evitar Desarrollo de Tolerancia
 
6. Evitar las Complicaciones y Tratar los Trastornos Concomitantes. 
 
Reviste gran importancia tener presente que los desórdenes psiquiátricos pueden ser el motivo inicial y la razón para derivar a tratamiento a una persona que esté utilizando drogas. La coexistencia de trastornos psiquiátricos (comorbilidad psiquiátrica) en estos casos, sólo puede averiguarse después de exámenes psiquiátricos y psicológicos muy cuidadosos, complementados con estudios de laboratorio y gabinete. Por ello, resulta fundamental reconocer si la existencia de trastornos psiquiátricos es primaria o secundaria al uso de drogas.
 
Toda vez que una persona con problemas psiquiátricos abusa de drogas, los problemas asociados con este abuso se vuelven más dominantes y pueden afectar la conducta social. En la experiencia clínica se observa que muchos síntomas psiquiátricos son producto de esta situación y pueden desaparecer cuando cesa el abuso.
 
La psicopatología encontrada en base a diagnósticos del DSM IV-TR se refiere a los ejes I y II de este diagnóstico multiaxial. Estos diagnósticos se han encontrado en un 30-50% de poblaciones psiquiátricas y hasta en un 80% en pacientes primariamente farmacodependientes.
 
Los diagnósticos más frecuentes se enuncian a continuación:
 
EJE I
 
1. Trastornos del Estado de Animo
 
2. Trastornos de Ansiedad
 
3. Trastornos de la Ingesta de Alimentos
 
4. Esquizofrenia y otros Trastornos Psicóticos
 
5. Trastornos Fóbicos, y
 
6. Síndromes Orgánicos Cerebrales.
 
 
EJE II
 
1. Trastorno Antisocial de la Personalidad
 
2. Trastorno de la Personalidad limítrofe o Borderline
 
3. Trastorno de la Personalidad Narcisista
 
4. Trastorno de la Personalidad Pasivo-Agresiva
 
5. Trastorno de la Personalidad por Evitación, Paranoide,    
 
   Esquizoide y Esquizotípica.
 
 
Existen muchos trastornos mentales asociados con el consumo de drogas. Como resultado se han encontrado estados confusionales agudos similares a las psicosis esquizofrénicas, síntomas neuróticos, depresión y demencia, sin embargo, no hay trastornos específicos asociados al consumo de una droga en particular, exceptuando los casos de Delirium Tremens y Alucinosis Alcohólica.
 
La Prevención Terciaria está representada por la Rehabilitación, que entre otras actividades incluye:
 
1. Terapia Ocupacional
 
2. Educación pública para emplear al rehabilitado y reintegrarlo a sus funciones sociales
 
3. Continuar con psicoterapia y tratamiento farmacológico para lograr la abstinencia, prevenir recaídas y alcanzar la reinserción social.


 

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